domingo, 20 de febrero de 2011

Frente a la crisis, evasión de impuestos

La Agencia Tributaria de España consiguió recuperar en 2010 más de 10.000 millones de euros. La recuperación aumentó un 23,7% respecto al año anterior gracias a las  actividades de investigación realizadas por Hacienda. Las grandes empresas esquivan la crisis mediante la evasión de impuestos y el depósito en paraísos fiscales.
Por economía sumergida se entiende aquella que no está regulada por el Estado. Trabajadores sin contrato, personas que realizan más horas de las que marca su jornada laboral, horas extra no reconocidas, trabajos no facturados y no declarar los impuestos indirectos son algunas de las prácticas que impiden a Hacienda realizar una recaudación eficiente.
Eludir el Impuesto sobre el Valor Añadido es una de las formas más habituales de aumentar la economía sumergida. Es habitual escuchar “si te hago factura, te tengo que cobrar el IVA” cuando se realizan  reformas y arreglos domésticos. Es uno de los efectos más perseguidos por la Hacienda Pública. Pese a su incidencia y su carácter fraudulento sus efectos son menores que los desfalcos cometidos por grandes empresas, si tenemos en cuenta que sólo suponen un 2% de los contribuyentes. Uno de cada cuatro euros recaudados por el gobierno de España en la lucha contra el fraude en 2010 pertenecía a estafas realizadas por corporaciones. El Plan General de Control Tributario para el presente año incrementará las inspecciones a empresas sospechosas de realizar actividades de economía sumergida.
En España se consideran delito fiscal las estafas superiores a 120.000 euros. La policía española detuvo la semana pasada a 13 personas por defraudar 11 millones de euros a la Agencia Tributaria. Eludían el pago del IVA en la compra de mercancías. Conseguían una posición privilegiada respecto a la competencia, al obtener productos y materias primas a un precio inferior al que marca el mercado.
La mayoría de las grandes empresas adoptan políticas de responsabilidad social corporativa que buscan  mejorar el entorno social, económico y ambiental. Sin embargo, protagonizan las cifras más altas en evasión de impuestos. Si sumamos su presencia en paraísos fiscales, su contribución al Estado del Bienestar es más bien nula.
 Las corporaciones privadas son percibidas por la sociedad como uno de los agentes sociales más corruptos según el Barómetro Global de Corrupción,  elaborado por la organización no gubernamental Amnistía Internacional. Los luxemburgueses evaluaron con un 3.3  al sector privado y los suizos con un 3, siendo 5 el grado máximo de corrupción. Se trata de países en los que las empresas depositan sus capitales con la intención de evadir impuestos.
Según el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa el 82% de las empresas que forman parte del Ibex 35 –principal indicador de la bolsa española- tienen presencia en paraísos fiscales. En muchas ocasiones las grandes compañías acuden a estas zonas opacas a través de sus filiales, lo que dificulta la inspección de las autoridades. Entre ellas se encuentran multinacionales como Banco Santander o la petrolera Repsol-YPF. Tienen sucursales repartidas por todo el mundo, sobre todo en América Latina. La presencia de estas empresas en paraísos fiscales aumentó desde 2007, cuando se situaba en el 69%. Las grandes compañías evitan la crisis evadiendo impuestos. Depositan su capital en el extranjero mientras luchan por la reducción de los derechos de los trabajadores en los países en los que están presentes.
84 empresas de República Dominicana se vincularon el año pasado a un delito por evasión de impuestos. Adquirían comprobantes fiscales, documentos que acreditan que la transferencia de bienes o la prestación de servicios se realizan con arreglo a la ley. En el fraude participaron empresas locales de todo tipo y empresas extranjeras como Dragonfly Comercial S.A. Germania Montás, funcionaria de la Dirección General de Impuestos Internos la describió como "una fábrica de hacer facturas  con el único propósito de que otras empresas descontaran esos gastos y redujeran los impuestos a pagar". Esta compañía está presente en países como Perú. Su presidente es de nacionalidad checa y se encargaba de vender los comprobantes.
En tiempos de crisis, cuando más necesarias son las ayudas y las iniciativas estatales, sus arcas menguan debido a la evasión de impuestos y el fraude fiscal. Camino equivocado

2 comentarios:

Rubén Escudero Ariza dijo...

Puestos a mirar, y atendiendo a nuestro propio sector, que miren las empresas periodísticas que ofrecen prácticas sin contrato, por la buena voluntad, en las que o no te pagan o si te pagan te pagan poco y sin papeles de por medio, lo que conlleva: no declaración de esa labor frente al Estado, no CV, no seguridad médica ni jurídica y, por supuesto, el timo que representa que esas empresas reciban subvenciones a la contratación de becarios universitarios en prácticas para luego no pagarles o pagarles nada por un trabajo explotado. Siento despotricar, pero me parece que las empresas periodísticas, que son las primeras que deberían dar ejemplo, son luego las primeras que cometen el fraude en muchos casos, eso sí, denunciar lo de otros se les da muy bien. Muy buen artículo.

Javier Fernández Díaz dijo...

No olvides que además para que te reconozcan los créditos, si no eres becario del MEC, encima tienes que pagar... Muchas gracias

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